Apariciones de la Virgen María

El domingo 13 de mayo de 1917, tres niños pastores, Lucía dos Santos de diez años, y sus primos Jacinta y Francisco Marto, de seis y nueve años respectivamente, fueron a pastorear sus ovejas como de costumbre, a un lugar conocido como Cova da Iria, cerca de su pueblo natal de Fátima en Portugal. Lucía describió haber visto sobre una encina a una mujer «más brillante que el sol»,​ vestida de blanco, con un manto con bordes dorados y con un rosario en las manos, quien les pidió que retornaran el mismo día y a la misma hora durante cinco meses consecutivos, encomendándoles el rezo del rosario. Francisco declaró no escuchar ni hablar con la Señora, sino solo verla. Asombrados, corrieron de regreso a su pueblo y lo anunciaron a todos,​ encontrándose con la previsible incredulidad de sus vecinos, incluyendo los padres de Lucía. En cambio, los padres de Jacinta y Francisco les creyeron.​

Los tres pastorcitos de Fátima: Lucía dos Santos (izquierda de la fotografía), y sus primos, Francisco Marto (centro) y Jacinta Marto (derecha).

Los niños anunciaron más apariciones, el día 13 de los meses de junio y julio. Tras la segunda aparición, en junio, declararon que se les había anunciado la muerte de Jacinta y Francisco. A causa de la mortífera epidemia de gripe conocida como «gripe española» que asoló Europa y América, Francisco y Jacinta Marto cayeron enfermos en diciembre de 1918. Francisco no se recuperó y murió el 4 de abril de 1919. Jacinta mejoró algo su salud, pero al poco tiempo sufrió una pleuritis purulenta y fue internada en el hospital de Vila Nova de Ourém en el verano de 1919. Trasladada a Lisboa, murió el 20 de febrero de 1920.

En los mensajes que los niños transmitían, la Virgen exhortaba al arrepentimiento, a la conversión y a la práctica de la oración y la penitencia como camino de reparación por los pecados de la Humanidad. Paulatinamente, los niños experimentaron una transformación profunda, basada en la práctica de la oración y de ejercicios de piedad.​ Como forma de disciplinarse, los niños comenzaron a llevar cordones apretados alrededor de la cintura y a realizar distintas obras de penitencia o mortificación.

Interior de la Basílica del Santuario de Nuestra Señora de Fátima.

Algunos de los mensajes transmitidos por los niños presagiaban guerras y calamidades en el mundo. Según el relato de Lucía, el 13 de julio de 1917 en la Cueva de Iria-Fátima les fue confiado a los niños el llamado «secreto de Fátima», dado a conocer por la Santa Sede durante el pontificado de Juan Pablo II. Después del relato de la tercera aparición que incluyó la revelación del «secreto de Fátima», los niños fueron secuestrados por mandato del alcalde de Vila Nova de Ourém y sometidos a castigos físicos con el objetivo de que revelaran el contenido de ese mensaje.

En posteriores retornos, los niños fueron seguidos por miles de personas que se concentraban en el lugar. Entre las recomendaciones, según los testimonios de los niños, la Virgen hizo hincapié en la importancia del rezo del Santo Rosario para la conversión de los pecadores y del mundo entero. La Virgen María también habría pedido la construcción de una capilla en el lugar, capilla que fue el germen del actual santuario de Fátima.

Fotografía del 13 de octubre de 1917, durante el llamado «milagro del sol» ocurrido en Fátima.

Según los escritos de Lucía, la última aparición de la Virgen a los tres pastorcitos tuvo lugar el 13 de octubre de 1917, día en que se produjo el llamado «milagro del sol», presenciado por 70.000 personas, entre ellos algunos periodistas y personalidades públicas de la época. El periodista Avelino de Almeida, del diario O Século, repetía en su relato: «Yo lo he visto… yo lo he visto».

Tercer período: cronología posterior

Los hechos que tuvieron lugar en Fátima luego de 1917 pueden resumirse en la cronología siguiente:

  • 28 de abril de 1919: Se inicia la construcción de la Capilla de las apariciones.
  • 13 de octubre de 1921: Se permite por primera vez celebrar la Santa Misa.
  • 13 de octubre de 1930: El obispo de Leiria declara dignas de fe las apariciones y autoriza el culto de Nuestra Señora de Fátima.
  • 13 de mayo de 1931: Primera consagración de Portugal al Inmaculado Corazón de María, hecha por el Episcopado portugués, siguiendo el mensaje de Fátima.
  • 31 de octubre de 1942: El Papa Pío XII, hablando en portugués por la radio, consagra el mundo al Inmaculado Corazón de María, haciendo mención velada de Rusia, según pedido por Nuestra Señora.
  • 13 de mayo de 1946: La estatua de Nuestra Señora de Fátima ubicada en la capilla es coronada por el cardenal Marsella, legado pontificio. La corona fue ofrecida por las mujeres portuguesas en agradecimiento por haber librado a Portugal de la Segunda Guerra Mundial.
  • 13 de mayo de 1967: El Papa Pablo VI viaja a Fátima en el cincuentenario de la primera aparición para pedir la paz del mundo y la unidad de la Iglesia.
  • 12 y 13 de mayo de 1982: Juan Pablo II viaja a Fátima como peregrino para agradecer el haber sobrevivido al atentado sufrido exactamente un año antes en la plaza de San Pedro y consagra la Iglesia, los hombres y los pueblos, al Inmaculado Corazón de María, haciendo veladamente mención de Rusia.
  • 25 de marzo de 1984: El Papa Juan Pablo II consagra una vez más, el mundo al Inmaculado Corazón de María, en unión con todos los obispos del mundo que previamente habían sido notificados para que se uniesen con Su Santidad en esta consagración, en la plaza de San Pedro, delante de la imagen de la Virgen. Más tarde Lucía asegura que esta consagración satisface la petición hecha por la Virgen.
  • Los días 12 y 13 de mayo de 1991: El Papa Juan Pablo II vuelve a Fátima por segunda vez como peregrino, en el décimo aniversario de su atentado.
  • El 13 de mayo de 2000: Juan Pablo II, en su tercera visita a Fátima y ante una multitud de peregrinos, beatifica a Francisco y Jacinta y revela la tercera parte del secreto de Fátima. El Papa insiste en la importancia de los mensajes y en la santidad de los niños. Los presenta como ejemplo de oración, amor y penitencia.
  • Los días 12 y 13 de mayo de 2017: El papa Francisco visitó Fátima para celebrar el centenario de la primera aparición para pedir la paz del mundo. En esa visita fueron canonizados dos de los videntes, Francisco y Jacinta Marto.
Imagen de Nuestra Señora de Fátima en un pedestal de la Capilla de las Apariciones que marca el sitio exacto donde estaba el árbol de encina sobre el cual los tres pastorcitos dijeron haber visto a la Bienaventurada Virgen María.