Apariciones del Ángel

Monumento de una aparición del Ángel de Portugal (o Ángel de la Paz) a los tres pastorcitos en Valinhos, Portugal.

Según el testimonio de sus protagonistas, en el año 1916, tres niños pastores, Lucía dos Santos de diez años, y sus primos Jacinta y Francisco Marto, de seis y nueve años respectivamente, habían experimentado en tres ocasiones distintas durante la primavera y el verano de 1916 una presencia angélica mientras pastoreaban sus ovejas, dos veces en la cueva Loca do Cabeço, en Valinhos (Portugal), y otra en el Pozo del Arneiro, en casa de Lucía, en Aljustrel.​

Después de haber comido y realizadas sus oraciones, los tres pastorcitos vieron aparecer una luz más blanca que la nieve por encima de los árboles, apuntando hacia el oeste, con la forma de un hombre joven, transparente como el cristal y de una gran belleza. La aparición se identificó como el Ángel de la Paz y dijo a los niños que rezaran a Jesús y a María diciendo las siguientes palabras: «Dios mío, yo creo, adoro, espero y os amo. Os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman».

Este Ángel de Portugal, o Ángel de la Paz tal como ellos lo llamaron, les había enseñado a rezar para pedir la conversión de los pecadores, les había aconsejado cómo practicar del sacrificio cotidiano y la adoración a Dios a través de la eucaristía. En su narración, los niños lo consideraron como una preparación para las visitas de la Virgen María que tuvieron lugar posteriormente, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de 1917.

Los tres pastorcitos de Fátima: Lucía dos Santos (izquierda de la fotografía), y sus primos, Francisco Marto (centro) y Jacinta Marto (derecha).